TRABAJAR MÁS NO TE HARÁ GANAR MÁS

He buscado el origen de la palabra “crisis” y viene del griego “Krísis” que significa “decisión”, Y del verbo “krino” que significa “yo decido, separo, juzgo”, designando el momento en el que se produce un cambio muy marcado, por ejemplo, una enfermedad, un cambio significativo en la vida de una persona o de una comunidad, un cambio brusco en la naturaleza, etc. Si nos basamos en su origen, está claro que la crisis te lleva a tomar decisiones para adaptarte a la nueva situación, es un instinto de supervivencia, todo con tal de sobrevivir. Llegado a este punto, entiendo que una crisis, tal como dicen muchos sabios es una oportunidad de mejorar y es por eso que este post aunque cada vez hay más paro y se trabaja menos, contribuye a aportar algo positivo a aquell@s que quieren crecer en todos los ámbitos de la vida, así que vamos con el post.

Este artículo está inspirado por el libro “La semana laboral de 4 horas” de Tim Ferris, y te comparto mi opinión a cerca de el.

Estamos en la cultura de “Si estás ocupado, eres productivo, y si lo eres, eres valido” al igual que otra dicha que es que la mayoría de nosotros trabaja para llegar a los 65 años y poder “disfrutar” de la vida lo cual es otro grave error desde mi punto de vista. Ni en el pasado ha sido viable esta frase, pues con 65 años la mayoría ya no le da ganas ni de levantar la ceja, sobre todo aquell@s que han llevado una vida más sedentaria y rutinaria.

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Estamos en una sociedad donde se nos ha convencido que trabajar dignifica al hombre, y como decía el gran Rubianes, y los cojones…..perdón, prosigo, la consigna principal es contribuir a la sociedad, trabajando, pero seamos claros, sobre todo para pagar al estado a través de los impuestos y por supuesto a los bancos a través de los créditos. Es decir que el 90 % de la población está en una “gran cadena de montaje” para enriquecer a través de la producción, venta y consumo a esos pocos “señores” que están en la parte alta de la pirámide. El resto de los que actualmente trabajan, se pasa un mínimo de 40 horas semanales trabajando en algo que no le gusta para acabar llegando a final de mes, en muchos casos con nada de ahorro y más deuda. Y así vamos tirando mientras los ricos desde el trasportín del carruaje nos achuchan para que no paremos ni a respirar, de manera sutil y maquiavélica, a través de los anuncios publicitarios, las noticias y las redes sociales y en esa dirección nos vamos como mínimo hasta los 65 años, añado que esto va a cambiar para peor ya que la esperanza de vida cada vez es mayor y por tanto acabaremos jubilándonos más tarde con casi total seguridad, de echo hay muchos países mas productivos y potentes que España, pongo de ejemplo Alemania donde los jubilados trabajan y mucho para poder llegar a final de mes. Este es el sistema que interesa a los estados y a los bancos y, que no me quiero olvidar a los nuevos gigantes, amazon, Facebook, etc…, más productividad, mas consumo, más recaudación de impuestos y también más deuda.

Dedicas la mayor parte de tu vida a trabajar y descansas 1 ó 2 de cada 7 días como mucho. Disfrutas de tu descanso haciendo casi nada, por que no te queda energía, aun así sales y disfrutas de esos paseos y salidas entre la multitud. Eso es vida, ¿a que si? Resumiendo, que acabas sacrificando los mejores años de tu vida, en los que tienes más energía y vitalidad para lo que te han enseñado e inculcado, trabajar, es decir producir en “la cadena de montaje” para poder después disfrutar de tu larga y enérgica vejez.

Esto sería y es la visión más convencional y en la que nos han instruido y adoctrinado muy bien, trabajar casi sin descanso y duramente para pagar. Lo que denomina Robert Kiyosaki “La carrera de la rata”.

Quiero aclarar que ni el autor, ni yo en este artículo, estoy hablando de no trabajar o de vivir “a la bartola”, ya que ese otro polo tampoco es precisamente muy saludable, más bien todo lo contrario, pero hay que romper las creencias sobre trabajar tanto y encontrar la manera de trabajar en aquello en lo que tu eres brillante o que te encanta hacer, ese es el primer paso para dejar de trabajar y transformar la calabaza (el trabajo) en un carro majestuoso (pasión).

Hay una serie de creencias con respecto a trabajar mucho que sólo te limitan e impiden que disfrutes más de tu tiempo, lo más preciado que tenemos.

Una de estas creencias es la de “Es necesario trabajar muchas horas para producir más”:  Lo cual no es del todo cierto, ya que no dispones de la misma energía al comienzo de tu jornada que al final. Puedes ser mucho más productivo si dedicas 4 horas a tu máximo nivel y dando lo mejor de ti y el resto lo dedicas a descansar o a cuidarte. De echo, todos tenemos biorritmos distintos por lo que hay personas que a primera hora de la mañana es cuando más frescos y mayor energía tenemos y hay otras personas que le sucede a la inversa y es por la tarde o noche cuando dan lo mejor de sí. El resto de horas, las capacidades disminuyen notablemente debido al desgaste y rendimos menos de al 20% de nuestro auténtico potencial.

“Si trabajas poco es que eres un vago”: Lo importante no es que PAREZCA que estás ocupado o que NO PARAS, si no que seas realmente productivo en tus horas. Volviendo al punto anterior, puedes ser mucho más productivo y generar mucho más dinero trabajando solo dos horas a tope que otra persona haciendo 10 horas a “medio gas”. Lo importante es estar orientado a los resultados y no a la cantidad de tiempo dedicado.

“Para una cosa concreta hay que esperar el momento adecuado”: Esto es otra falacia mental que tenemos metida casi en el adn. ¿Has oído hablar de la ACCIÓN MASIVA IMPERFECTA? Te lo resumo. Es tomar acción sobre algo que tienes pensado hacer en tu empresa o proyecto para mejorar, no importa que no haya un planning establecido o que no tengas una hoja de ruta, a veces, si bien es necesario tener claro hacia donde ir, lo que importa es emprender la acción para que no se quede en una idea más que acabará en saco roto. Piensa que las condiciones nunca van a ser ideales, siempre hallarás obstáculos, pero los vencerás a medida que avances. Hazlo ya, aunque no sea perfecto y desde ahí ve construyendo tu plan , testeando, midiendo y comprobando resultados. Más resumido aun, “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”.

Otra creencia muy habitual es “El dinero es la solución a todos los males”  Lo que te lleva esta creencia es a justificarte y excusarte para no llevar adelante tus proyectos. Este no puede ser tu pretexto, hay otras alternativas que sustituyen al dinero, la más común es el tiempo, y con ese tiempo puedes planificarte y buscar estrategias para convencer a inversores, por poner un ejemplo. Casi todos los ejemplos pasan por ofrecer tu tiempo a cambio de ese dinero que necesitas. Otro ejemplo es el demuchas has start ups que han comenzado con poco o nada de dinero. Se puede hacer crowfunding, crowlendindg, bootstrapping entre otras alternativas, lo que viene a ser buscar apoyo financiero de inversores o donaciones y ayudas a cambio de algún tipo de recompensa o remuneración.

Otro mito o creencia habla de que “Es más rico el que más gana”, cuando tampoco es así, puesto que aquí coge mucho peso el dicho que anuncia que no es más rico el que más gana si no el que menos gasta. Hay gente que tiene unos ingresos mensuales elevadísimos igual que su tren de vida, por lo tanto la diferencia está en los bienes materiales, en los gastos mensuales y en las deudas que sostiene. Otro ejemplo es el de la persona que tiene un sueldo pequeño pero no tiene gastos a penas, es probable que este segundo sea más rico que el primero pues posiblemente disponga de más tiempo para sí mismo a pesar de no tener 4 mansiones, por decir algo. A veces tener calidad de vida es la mayor señal evidente de riqueza. La clave está en que tú vida no gire en torno al trabajo, si no en torno al tiempo disponible y su buen uso de ese tiempo y no esperar a los 65 años para lograrlo.

Para poder llevar a cabo la idea de trabajar menos y ganar más, el autor habla de dos CLAVES FUNDAMENTALES, la primera de ellas es la famosa ley de Pareto, la del 80/20. Que aplicado a este caso dice que el 20% del trabajo genera el 80% de los ingresos.  Esta ley se aplica a muchos ejemplos prácticos y reales. Para ello Tim Ferris hizo un estudio en una de sus empresas para verificar esta ley y comprobó que de los 120 clientes que tenía, el 95 % de sus ingresos provenían de tan solo 5 clientes. Con esta prueba evidente de la ley 80/20 el autor decidió deshacerse de 115 de sus clientes que menos ingresos le reportaban y que le originaban casi todo el trabajo, con lo que sus ingresos disminuyeron tan solo un 5% pero multiplicó por 20 el tiempo libre disponible y a su vez esto repercutió de forma muy positiva en el servicio que pudo ofrecer a los clientes restantes.

El autor sugiere con muy buen criterio que hay que reducir drásticamente todas aquellas acciones que a penas te dan resultados, suprimir y eliminar cualquier gestión que no contribuya a generar unos resultados rentables en pro del beneficio personal y empresarial. Cuanto mejor servicio des a tus clientes más posibilidades tendrás de que se fidelicen y que te acaben comprando más.

La otra clave fundamental es “la Ley de Parkinson” que trata de lo siguiente, el trabajo se expande hasta llegar el tiempo disponible. Te pongo un ejemplo, tienes que presentar un proyecto en 30 días, dadas estas premisas lo más probable es que el proyecto se alargue hasta la fecha límite, sin embargo si decides que el tiempo límite es de 7 días, también es muy probable que logres hacerlo en este periodo de tiempo más corto. El problema es que si tienes más tiempo te recreas en muchos detalles que no son necesarios para el resultado final, sin embargo si dispones de menos tiempo vas a concretar mucho más tu proyecto yendo “al grano” y obteniendo un resultado muy similar en ambos casos.

 

No somos conscientes que el tiempo es un regalo, es algo con lo que la vida te obsequia de forma aleatoria, habrá un día que dejes de recibir ese regalo tan valioso, y ese día puede ser mañana mismo. Creo que vale la pena reflexionar sobre esto y buscar la manera de que el tiempo que dedicas a trabajar se convierta en menos o como poco en más divertido y para ello hay que parar y mirar hacia atrás a ver que no hemos hecho bien para tener más tiempo y cómo podemos corregirlo y reconducirlo.

¿Te has parado a pensar a cerca del tiempo que tienes en esta vida? ¿Eres verdaderamente consciente de que es limitado y finito? Te invito a que hagas el siguiente cálculo.

Calcula el tiempo que te queda de vida si llegas a los 85 años.

Te pongo este ejemplo aplicado a mi

Fórmula :

Nº de años que tienes: 50

Promedio de esperanza de vida : 85

85 años – 50 años= 35 años x 365 días = 31025 días

31025 días son los que me quedan, de los cuales no se cuantos viviré en plenas facultades y tampoco se si llegaré, así que es probable que sea menos o algo más, pero creo que te puedes hacer una idea del poco tiempo que tenemos, de cada uno depende aprovecharlo como considere.

Si tenemos en cuenta todos los días de nuestra vida que pasan “sin pena ni gloria”, lo que se dice viviendo sumergido en una rutina y deambulando medio “zombie”, probablemente la cifra de días realmente vividos y que valgan la pena serían, siendo optimista, el 20% lo que nos lleva a la escalofriante y terrible cifra de 620 días (siguiendo con el ejemplo anterior). Es decir menos de DOS AÑOS de vida AUTÉNTICA. El resto es “paja” llena de televisión, redes sociales, discusiones y peleas, riñas, conflictos, debates absurdos, orgullo, egoísmo, miedo, indecisiones, avaricia, procrastinación, etc, etc.

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